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7 diciembre, 2011 / reflexionesporescrito

Viva la vida

Me gusta cuando la vida pasa rápido. Para mí significa que estoy disfrutando de ella. Hace un par de días era verano y ahora ya estamos a las puertas de la Navidad.

Aunque me asusta el paso del tiempo me gusta sentir que las cosas cambian. Y hoy, hace un año, todo era bastante distinto.

Ahora me parece que hace mucho tiempo que empecé a escribir este blog, apremiada por la necesidad de expresar mis pensamientos que sirven de filtro a mis emociones, no siempre equilibradas o saludables.

Por suerte mi filtro funciona aceptablemente bien y mis dedos también. Doy gracias por tener este filtro, unos dedos, un teclado, este blog y una vida sobre la que escribir. ¡Viva la vida!

 

 

25 octubre, 2011 / reflexionesporescrito

Conversación pendiente

Hace tiempo que no escribo. Siempre me han motivado más las adversidades que los momentos buenos, así que creo que dejar de escribir, en mi caso, es una buena cosa.

No obstante, me gustaría retomarlo. Me gustaría hablar de lo bueno, de lo que debo recordar cuando pase un tiempo. Leer mis escritos sobre todo lo malo o triste que hago, pienso o me pasa es bastante aburrido. Una vez puesta a la tarea de aportar algo mientras escribo, mejor aportar algo de alegría. Digo yo.

Me va bien profesionalmente hablando. En el momento actual en el que nos encontramos me siento por ello una privilegiada. No soy rica, ni voy a hacerme rica, pero llego a fin de mes trabajando en algo que me gusta mucho. Me gustaría que esta fuera una experiencia compartida por todos los mortales.

Trabajo mucho, pero sarna con gusto no pica. Me gusta aprender en el camino e intentar superarme. Tengo una ligera inclinación a autocastigarme cuando no hago algo bien, pero intento trabajar en ello y relativizar mis faltas. Al fin y al cabo, no soy tan importante.

Otra cosa que va bien es mi salud. Últimamente parece de hierro. Atrás he dejado los malestares, toses, dolores y pseudoenfermedades de invierno que tanto me atacaban. Incluso me lesiono menos, lo cual, ya siendo feliz o triste solía pasarme de forma regular.

Mis amigos son estupendos, y mi familia también. Tengo mucha suerte en este aspecto. Siempre lo digo. Un amigo es un tesoro y 100 son 100 tesoros. Yo soy la propietaria de la cueva de Ali Babá.

En el amor la cosa no va ni bien ni mal, simplemente no va. La cuenta está a cero desde hace muchísimo tiempo. Pero he dicho que este no es un lugar de quejas. No hoy. Eso sí, tengo pendiente una conversación con San Judas Tadeo. Él sabe porqué.

22 junio, 2011 / reflexionesporescrito

Autoexigencia (II) o cómo cansarse de una misma

He aprobado inglés. Ya tengo un título oficial que acredita que tengo cierta destreza en este idioma.

Lejos de sentirme feliz me siento triste. La verdad es que no esperaba aprobar, esperaba suspender y pasarme todo el verano estudiando para lograr una gran nota en septiembre. Pero no. He aprobado en junio y de alguna forma me da pena.

Me da pena no haber estudiado. Podría haberlo hecho mucho mejor y no aprobar casi por los pelos. Me hubiera gustado demostrarle a mi profesor que he aprendido mucho. Sin embargo, lo cierto es que hice todo lo contrario a lo que se suele hacer en estos casos, estudiar un poquito de vez en cuando durante todo el curso y no hacer nada al final del mismo. Supongo que el que siembra, recoge. Pero de alguna forma siento que he recogido mediocridad.

Si hiciera una lectura inversa de esto podría preguntarme: ¿cuántas personas en mi lugar habrían aprobado habiendo estudiado exactamente “nada” durante mes y medio antes del examen? Seguramente la respuesta sería: no tantos. Aún así, esta lectura no me vale. Vuelvo a mi autoexigencia envenenada y (por suerte) a mi autocontrol, para no darme cabezazos contra las paredes.

1 marzo, 2011 / reflexionesporescrito

El verbo importa

Una persona se puede sentir ridícula, puede parecerlo y también puede serlo. Obviamente el peor de los tres casos es el primero, porque parecer o ser ridícula sin sentirse como tal no es un problema.

Para mi, está claro que lo peor es sentirse ridícula. Pero aún es más sangrante ser ridícula, parecer ridícula y sentirse ridícula. Todo en uno, y en ese orden.

Ayer, alguien debería haberme dado el premio a la más ridícula, por comportarme ridículamente, provocar una situación ridícula y no percatarme de lo ridícula que estaba siendo hasta que ya no había marcha atrás.

El desridiculizador que me desridiculice, buen desridiculizador será.

¡Uf!

14 diciembre, 2010 / reflexionesporescrito

Autoexigencia

En algún momento me convertí en una persona tan autoexigente que después de haber hecho un día mal su trabajo no puede dormir. Ayer me sucedió y no pude perdonarme. También hasta ayer pensaba que la autoexigencia era buena pero después de la tortura a la que me he auto-sometido ya no me lo parece… O cambio esto o me hago infalible porque si no, las voy a pasar “canutas”.

18 noviembre, 2010 / reflexionesporescrito

Tristeza pasajera

Ayer sufría yo y hoy sufre un amigo, y su sufrimiento es un poco mío. La tristeza nos espera a todos en la esquina, unos llegan antes y otros después, algunos pasan de largo y otros se quedan. Espero que la de él sea una viajera pasajera.

14 noviembre, 2010 / reflexionesporescrito

Distancia subjetiva

Parece ser que Nathaniel Hawthorne, un novelista americano de principios del siglo XIX escribió o dijo esto:

“The calmer thought is not always the right thought, just as the distant view is not always the truest view.”

Me ha parecido una frase muy interesante sobre la que reflexionar. ¿Somos siempre objetivos desde la distancia?

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